Primero, quiero decir que ningún día es igual a otro, es cierto que hay una planeación de clase, pero depende mucho de cómo esté el grupo en ese momento, qué tan participativo, si vienen o van a un examen, si es un grupo del turno matutino o uno vespertino, ya que todo esto influye en el ritmo del trabajo en el aula.
Se presenta el objetivo de la clase, regularmente a esto le agrego una anécdota, una lectura muy breve o un referente reciente de algún medio de comunicación masiva para introducirlos al tema, esto ayuda a que los alumnos se relajen y noten que lo que se verá en clase no es difícil. Enseguida les pregunto que opinan de lo que les acabo de decir y a partir de ahí comienza la clase “formal”.
Por qué recurrir a esta estrategia, es lo que llaman, o así lo conozco, como un ejercicio de calentamiento, y como su nombre lo dice se trata de aclimatar a los alumnos a mi clase, ya que salen de otra, tienen sueño, están preocupados, cansados, con hambre, o un sinfín de situaciones que intervienen en gran medida en el comportamiento y disposición del alumno.
Les explico qué vamos a hacer para llegar a lograr el objetivo, qué actividades serán individuales, cuáles en equipo y lo que entregarán, manejando tiempos aproximados.
Describo el tema, al mismo tiempo que utilizo preguntas intercaladas a partir de algún texto que comenzamos leyendo en conjunto, vamos esclareciendo algunos aspectos del mismo con participaciones e ideas que se anotan en el pizarrón. Después contestan algunas preguntas específicas que les hago sobre lo que en grupo vimos y del resto de la lectura que ellos hicieron individualmente.
Comúnmente les pido algún texto que tenga que ver con el tema para que lo trabajen de acuerdo con lo que ya aprendieron en clase, puede ser, de acuerdo con el aprendizaje a obtener, un libro de texto, una novela, un folleto, un texto impreso de alguna página de internet, un periódico, una revista, definiciones, etcétera. Ésta es una actividad formativa.
Procuro que ellos mismos lleguen a sus propias conclusiones sobre el tema, a veces no es sencillo, porque al integrar términos se confunden, pero guiándolos el resultado es mejor, uno mismo ya sabe a dónde quieren que lleguen, así que comienzo ayudándolos y luego dejo que ellos sigan solos, puede ser que se les pida: contestar un cuestionario, completar un cuadro sinóptico o mapa, relacionar columnas de información, hacer un cuadro comparativo o un escribir un texto con características particulares.
Y finalmente hago un “resumen”, puede ser un mapa mental o un conjunto de ideas que resuma lo que vimos para después pasar a la evaluación de los ejercicios, ya sea autoevaluación, que otro compañero lo revise o el profesor.
Retomo las primeras líneas para decir que a veces llevas un plan, pero te das cuenta que no siempre se lleva a cabo al pie de la letra, ya sea porque no se cumplen los tiempos, no llevaron lo que se les pidió (siempre llevo textos para prestárselo, aunque la idea es que ellos cumplan), asistieron pocos, la mayoría del grupo llega tarde, están dispersos y más. Creo que en cualquiera de estos casos, es bueno platicar con ellos, lo que también lleva tiempo, yo lo veo como una inversión, habrá otro momento para recuperarlo, porque a veces uno lleva un ritmo como profesor y ellos a veces tienen otras inquietudes que nosotros no contemplamos, desean que los escuchamos y quieren hablar y hablar de lo que les sucede y yo busco, aun en las clases más “apretadas”, un espacio para que expongan lo que quieran.
viernes, 7 de mayo de 2010
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Profesora, la percepción de cómo ejecutamos nuestro trabajo docente requiere de una gran autocrítica, meditar si estoy siendo acorde con lo que enseño verbal o no verbalmente. Noto, en su explicación, que es una profesora comprometida con su profesión, dedicada a los alumnos y con mucho interés por estimular la lectura, además de crear un ambiente de trabajo favorable donde usted comprende que quienes están sentados frente a usted son seres humanos que manifiestan diversos estados de ánimo en un mismo día.
ResponderEliminarContinúe así y jamás cambie porque usted está formando humanos no mano de obra lista para laborar.