Creo que todos tenemos “algo” que contar con respecto el hecho de estar frente grupo.
Me gustaría comenzar por aquello en lo que me siento incompetente por resolver y no porque sea lo más importante, sino porque al mencionarlo desde el principio ya no volveré a decirlo a lo largo de los siguientes párrafos.
No existen condiciones idóneas en el salón de clases, el mobiliario es muy incómodo, hay mucha basura, los baños están sin agua, también algunos profesores tratan mal a los alumnos, ya sea insultándolos o dan su clase con dictados solamente, ¿Por qué son motivos de insatisfacción?, todo esto tiene que ver porque los alumnos perciben el descuido y la falta de compromiso de los demás para con ellos, se desaniman con estas condiciones y no les gusta estar en el Colegio de Bachilleres, preferirían estar en otra escuela, se quejan de que la situación sea así y en ocasiones como ven que los demás no cumplen con sus labores, como limpiar salones o dar clases dinámicas, quieren hacer lo mismo y no se exigen mejorar.
Como profesor creo que estas cuestiones están directamente relacionadas con el desempeño de los alumnos, ya que si yo establezco en el salón que no se tire basura y hay un salón de clases muy sucio, ellos se quejan; si les pido que sean puntuales pero la mayoría de los profesores siempre se toman sus 20 minutos de tolerancia en cada clase, cumplir les cuesta trabajo. Es cierto que dentro del salón puedo inculcar ciertos valores y ponerles el ejemplo, y si ese aprendizaje se lo llevan fuera del aula, excelente, pero de repente flaquean porque ven incongruencias a su alrededor.
Por otro lado, para mí significa bastante ser docente porque el tener contacto con los chavos, quienes tienen ideas frescas (o locas), están llenos de energía y por qué no, al creer “dominar” al mundo me contagia positivamente. Aporta mucho a mi vida personal y profesional dar clases en una escuela pública porque es una comunidad en la que puedes ver dimensionadas las situaciones de la sociedad en conjunto, ya sean éstas: económicas, intelectuales, sociales, recreativas, culturales, entre otras.
Pienso que es una profesión muy noble porque día a día uno se lleva aprendizajes, por ejemplo, al ver cómo se relacionan entre ellos, o bien la relación que se crea entre los alumnos y el profesor también nos enseña que la idea de queel docente lo sabía todo es obsoleta, lo mismo sucede con aquello de que la letra con sangre entra. No discuto que tal vez por la edad de lo alumnos sean rebeldes y tengan problemas con la autoridad, por lo que uno que otro nos rete en salón de clases, pero creo que es parte también de lo que debemos “arreglar”, ya que el problema está en lo que verdaderamente le sucede al alumno porque ese comportamiento es sólo una proyección y en el cómo abordemos esa problemática esta la solución.
En la medida en que nosotros establezcamos roles todo será más sencillo. Eso sí ser congruentes con lo que pensamos, decimos y hagamos porque de lo contrario estaríamos mandando mensajes poco claros. Me satisface mucho encontrarme a los alumnos en semestres posteriores, saber que están en la Universidad, que los estudios les sirvieron en sus empleos o que después de que decían que no podían aprender cierto tema lo lograron con constancia.
Significa mucho para mí estar en el ámbito educativo porque en el mismo trabajo está implícito un compromiso con uno mismo, con el alumno, con la institución, con los padres de familia, con la sociedad en general, ya que los alumnos son reflejo del profesor, además de que no es un granito de arena lo que hacemos nosotros, sino uno enorme, los alumnos aprenden lo que les enseñamos en clase, es cierto, pero también aquello no decimos, entonces, ahí la importancia.
Comencé combinando la docencia cuando estaba como Reportera, tenía algunas tardes libres y una amiga que trabajaba en Bachilleres me comentó que requerían profesores de mi área, pensé por qué no, así que me animé, fue muy rápido mi ingreso porque a los pocos días de haber conocido el plantel y llevar mi documentación ya estaba frente al grupo. Acababa de terminar mi trámite de titulación en la carrera de Periodismo y Comunicación Colectiva en la UNAM y traía muchas ganas de trabajar, así que pensé que sería una excelente idea dar clases de Lectura y Reacción o Análisis de Comunicación cuando estaba en un empleo que me permitiría llevar a un salón lo que sabía.
Una decisión de la nunca me he arrepentido y a la fecha sigo pensando que me falta mucho por aprender.
viernes, 7 de mayo de 2010
¿Cómo percibo mi docencia?
Primero, quiero decir que ningún día es igual a otro, es cierto que hay una planeación de clase, pero depende mucho de cómo esté el grupo en ese momento, qué tan participativo, si vienen o van a un examen, si es un grupo del turno matutino o uno vespertino, ya que todo esto influye en el ritmo del trabajo en el aula.
Se presenta el objetivo de la clase, regularmente a esto le agrego una anécdota, una lectura muy breve o un referente reciente de algún medio de comunicación masiva para introducirlos al tema, esto ayuda a que los alumnos se relajen y noten que lo que se verá en clase no es difícil. Enseguida les pregunto que opinan de lo que les acabo de decir y a partir de ahí comienza la clase “formal”.
Por qué recurrir a esta estrategia, es lo que llaman, o así lo conozco, como un ejercicio de calentamiento, y como su nombre lo dice se trata de aclimatar a los alumnos a mi clase, ya que salen de otra, tienen sueño, están preocupados, cansados, con hambre, o un sinfín de situaciones que intervienen en gran medida en el comportamiento y disposición del alumno.
Les explico qué vamos a hacer para llegar a lograr el objetivo, qué actividades serán individuales, cuáles en equipo y lo que entregarán, manejando tiempos aproximados.
Describo el tema, al mismo tiempo que utilizo preguntas intercaladas a partir de algún texto que comenzamos leyendo en conjunto, vamos esclareciendo algunos aspectos del mismo con participaciones e ideas que se anotan en el pizarrón. Después contestan algunas preguntas específicas que les hago sobre lo que en grupo vimos y del resto de la lectura que ellos hicieron individualmente.
Comúnmente les pido algún texto que tenga que ver con el tema para que lo trabajen de acuerdo con lo que ya aprendieron en clase, puede ser, de acuerdo con el aprendizaje a obtener, un libro de texto, una novela, un folleto, un texto impreso de alguna página de internet, un periódico, una revista, definiciones, etcétera. Ésta es una actividad formativa.
Procuro que ellos mismos lleguen a sus propias conclusiones sobre el tema, a veces no es sencillo, porque al integrar términos se confunden, pero guiándolos el resultado es mejor, uno mismo ya sabe a dónde quieren que lleguen, así que comienzo ayudándolos y luego dejo que ellos sigan solos, puede ser que se les pida: contestar un cuestionario, completar un cuadro sinóptico o mapa, relacionar columnas de información, hacer un cuadro comparativo o un escribir un texto con características particulares.
Y finalmente hago un “resumen”, puede ser un mapa mental o un conjunto de ideas que resuma lo que vimos para después pasar a la evaluación de los ejercicios, ya sea autoevaluación, que otro compañero lo revise o el profesor.
Retomo las primeras líneas para decir que a veces llevas un plan, pero te das cuenta que no siempre se lleva a cabo al pie de la letra, ya sea porque no se cumplen los tiempos, no llevaron lo que se les pidió (siempre llevo textos para prestárselo, aunque la idea es que ellos cumplan), asistieron pocos, la mayoría del grupo llega tarde, están dispersos y más. Creo que en cualquiera de estos casos, es bueno platicar con ellos, lo que también lleva tiempo, yo lo veo como una inversión, habrá otro momento para recuperarlo, porque a veces uno lleva un ritmo como profesor y ellos a veces tienen otras inquietudes que nosotros no contemplamos, desean que los escuchamos y quieren hablar y hablar de lo que les sucede y yo busco, aun en las clases más “apretadas”, un espacio para que expongan lo que quieran.
Se presenta el objetivo de la clase, regularmente a esto le agrego una anécdota, una lectura muy breve o un referente reciente de algún medio de comunicación masiva para introducirlos al tema, esto ayuda a que los alumnos se relajen y noten que lo que se verá en clase no es difícil. Enseguida les pregunto que opinan de lo que les acabo de decir y a partir de ahí comienza la clase “formal”.
Por qué recurrir a esta estrategia, es lo que llaman, o así lo conozco, como un ejercicio de calentamiento, y como su nombre lo dice se trata de aclimatar a los alumnos a mi clase, ya que salen de otra, tienen sueño, están preocupados, cansados, con hambre, o un sinfín de situaciones que intervienen en gran medida en el comportamiento y disposición del alumno.
Les explico qué vamos a hacer para llegar a lograr el objetivo, qué actividades serán individuales, cuáles en equipo y lo que entregarán, manejando tiempos aproximados.
Describo el tema, al mismo tiempo que utilizo preguntas intercaladas a partir de algún texto que comenzamos leyendo en conjunto, vamos esclareciendo algunos aspectos del mismo con participaciones e ideas que se anotan en el pizarrón. Después contestan algunas preguntas específicas que les hago sobre lo que en grupo vimos y del resto de la lectura que ellos hicieron individualmente.
Comúnmente les pido algún texto que tenga que ver con el tema para que lo trabajen de acuerdo con lo que ya aprendieron en clase, puede ser, de acuerdo con el aprendizaje a obtener, un libro de texto, una novela, un folleto, un texto impreso de alguna página de internet, un periódico, una revista, definiciones, etcétera. Ésta es una actividad formativa.
Procuro que ellos mismos lleguen a sus propias conclusiones sobre el tema, a veces no es sencillo, porque al integrar términos se confunden, pero guiándolos el resultado es mejor, uno mismo ya sabe a dónde quieren que lleguen, así que comienzo ayudándolos y luego dejo que ellos sigan solos, puede ser que se les pida: contestar un cuestionario, completar un cuadro sinóptico o mapa, relacionar columnas de información, hacer un cuadro comparativo o un escribir un texto con características particulares.
Y finalmente hago un “resumen”, puede ser un mapa mental o un conjunto de ideas que resuma lo que vimos para después pasar a la evaluación de los ejercicios, ya sea autoevaluación, que otro compañero lo revise o el profesor.
Retomo las primeras líneas para decir que a veces llevas un plan, pero te das cuenta que no siempre se lleva a cabo al pie de la letra, ya sea porque no se cumplen los tiempos, no llevaron lo que se les pidió (siempre llevo textos para prestárselo, aunque la idea es que ellos cumplan), asistieron pocos, la mayoría del grupo llega tarde, están dispersos y más. Creo que en cualquiera de estos casos, es bueno platicar con ellos, lo que también lleva tiempo, yo lo veo como una inversión, habrá otro momento para recuperarlo, porque a veces uno lleva un ritmo como profesor y ellos a veces tienen otras inquietudes que nosotros no contemplamos, desean que los escuchamos y quieren hablar y hablar de lo que les sucede y yo busco, aun en las clases más “apretadas”, un espacio para que expongan lo que quieran.
El ser y hacer docente
Los profesores construimos nuestra identidad compartiendo espacios, tiempo, situaciones, roles, ideas, sentimientos y valores acerca de nuestra profesión.
“Lo que compartimos”
Preocupaciones y problemas
v. La infraestructura dentro de la escuela.
v. La actualización docente permanente.
v. Que los alumnos verdaderamente se apropien del conocimiento.
v. Interés por su situación personal cuando desemboca en un aprovechamiento bajo.
v. Se requiere que el educador sea humilde y abierto, disponible para repensar lo pensado.
v. La responsabilidad ética, política y profesional del educador le impone el deber de prepararse, de capacitarse, de graduarse antes de iniciar su actividad docente (procesos permanentes).
v. Ir más allá de la experiencia sensorial, alcanzar la capacidad de generalizar que caracteriza a la “experiencia escolar”.
v. Enseñar no como un simple proceso (al estudio crítico corresponde una enseñanza igualmente crítica).
v. Es un deber de las escuelas hacer posible la consulta de materiales a todos los alumnos y maestros, equipando y creando bibliotecas con horarios realistas de estudio.
v. La principal exigencia del profesor es situarse críticamente ante el saber institucional y generar incertidumbre sobre las verdades indiscutibles y sobre el modo de transmitirlas o elaborarlas.
v. Si los profesores han de educar a los estudiantes para ser ciudadanos activos y críticos, deberían convertirse ellos mismos en intelectuales transformativos.
Satisfacciones y maneras de enfrentar las dificultades.
v. El profesor es un modelo para el alumno, enseñamos consciente e inconscientemente.
v. Satisfacción cuando los alumnos se incorporan al ámbito laboral o siguen sus estudios.
v. Labor muy gratificante. Profesión de gran responsabilidad y valor. Motivación permanente. Materiales atractivos. No caer en la monotonía. Planeación completa de clases. Improvisación a partir de la experiencia.
v. El acto de enseñanza exige la existencia de quien enseña y de quien aprende.
v. Siempre hay algo diferente para hacer en nuestra vida educativa cotidiana.
v . Estimular el gusto por la lectura, quitar la etiqueta de ser una carga, por el contrario, promover que estudiar y leer son fuente de alegría y placer.
v . Quien enseña aprende porque reconoce un conocimiento antes aprendido.
v . Estudiar en el sentido de desocultar para alcanzar la comprensión exacta del objeto (percibir sus relaciones con los otros objetos).
v. Crear a través de arriesgarse y aventurarse.
v . Estudiar como preparación para conocer (ejercicio paciente e impaciente).
v. Será mejor profesional aquel que lleve a la práctica las teorías.
v. La concepción de la práctica docente exige una formación, una contextualización y un desarrollo profesional que trascienda la concepción tecnicista e instrumental de la profesión.
v. Es importante la humildad para rebajar los conocimientos adquiridos en la carrera a la mentalidad de los alumnos.
v. Ser maestro de humanidad. Los alumnos no son enemigos. Un profesor es un comunicador.
Actividades docentes: planeación, acción y evaluación
1. ¿Cómo organizamos el desarrollo de las clases?
Objetivos a lograr. Descripción de instrucciones. Pase de lista.
Revisión de trabajos anteriores.
Lograr involucrarse con la curiosidad del alumno.
Como preparación del sujeto para aprender, estudiar es en primer lugar un quehacer crítico, creador, recreador.
Crear inquietud en los alumnos.
Preparase en cómo enganchar lo que los alumnos saben con los contenidos
2. ¿Cómo llevamos a cabo las actividades?
Motivación constante a lo largo de la clase.
Ejercicios individuales, en binas y grupales.
Lecturas dirigidas. Aclaración de dudas. Actividades en el pizarrón.
Ejercicios prácticos. Búsqueda y selección de información.
Construcción de productos.
Fomentar en el aula que el alumno no pueda pasar una página si no ha conseguido alcanzar un significado con relativa claridad. (También aplica para el profesor).
Ejercitar la lectura, como una opción inteligente, difícil, exigente, pero gratificante.
Divertirse explicando.
3. ¿Qué hacemos para reconocer el avance de los alumnos?
Evaluaciones (autoevaluaciones, coevaluación y heteroevaluación).
Cuestionarios.
Retroalimentación escrita u oral.
“Lo que compartimos”
Preocupaciones y problemas
v. La infraestructura dentro de la escuela.
v. La actualización docente permanente.
v. Que los alumnos verdaderamente se apropien del conocimiento.
v. Interés por su situación personal cuando desemboca en un aprovechamiento bajo.
v. Se requiere que el educador sea humilde y abierto, disponible para repensar lo pensado.
v. La responsabilidad ética, política y profesional del educador le impone el deber de prepararse, de capacitarse, de graduarse antes de iniciar su actividad docente (procesos permanentes).
v. Ir más allá de la experiencia sensorial, alcanzar la capacidad de generalizar que caracteriza a la “experiencia escolar”.
v. Enseñar no como un simple proceso (al estudio crítico corresponde una enseñanza igualmente crítica).
v. Es un deber de las escuelas hacer posible la consulta de materiales a todos los alumnos y maestros, equipando y creando bibliotecas con horarios realistas de estudio.
v. La principal exigencia del profesor es situarse críticamente ante el saber institucional y generar incertidumbre sobre las verdades indiscutibles y sobre el modo de transmitirlas o elaborarlas.
v. Si los profesores han de educar a los estudiantes para ser ciudadanos activos y críticos, deberían convertirse ellos mismos en intelectuales transformativos.
Satisfacciones y maneras de enfrentar las dificultades.
v. El profesor es un modelo para el alumno, enseñamos consciente e inconscientemente.
v. Satisfacción cuando los alumnos se incorporan al ámbito laboral o siguen sus estudios.
v. Labor muy gratificante. Profesión de gran responsabilidad y valor. Motivación permanente. Materiales atractivos. No caer en la monotonía. Planeación completa de clases. Improvisación a partir de la experiencia.
v. El acto de enseñanza exige la existencia de quien enseña y de quien aprende.
v. Siempre hay algo diferente para hacer en nuestra vida educativa cotidiana.
v . Estimular el gusto por la lectura, quitar la etiqueta de ser una carga, por el contrario, promover que estudiar y leer son fuente de alegría y placer.
v . Quien enseña aprende porque reconoce un conocimiento antes aprendido.
v . Estudiar en el sentido de desocultar para alcanzar la comprensión exacta del objeto (percibir sus relaciones con los otros objetos).
v. Crear a través de arriesgarse y aventurarse.
v . Estudiar como preparación para conocer (ejercicio paciente e impaciente).
v. Será mejor profesional aquel que lleve a la práctica las teorías.
v. La concepción de la práctica docente exige una formación, una contextualización y un desarrollo profesional que trascienda la concepción tecnicista e instrumental de la profesión.
v. Es importante la humildad para rebajar los conocimientos adquiridos en la carrera a la mentalidad de los alumnos.
v. Ser maestro de humanidad. Los alumnos no son enemigos. Un profesor es un comunicador.
Actividades docentes: planeación, acción y evaluación
1. ¿Cómo organizamos el desarrollo de las clases?
Objetivos a lograr. Descripción de instrucciones. Pase de lista.
Revisión de trabajos anteriores.
Lograr involucrarse con la curiosidad del alumno.
Como preparación del sujeto para aprender, estudiar es en primer lugar un quehacer crítico, creador, recreador.
Crear inquietud en los alumnos.
Preparase en cómo enganchar lo que los alumnos saben con los contenidos
2. ¿Cómo llevamos a cabo las actividades?
Motivación constante a lo largo de la clase.
Ejercicios individuales, en binas y grupales.
Lecturas dirigidas. Aclaración de dudas. Actividades en el pizarrón.
Ejercicios prácticos. Búsqueda y selección de información.
Construcción de productos.
Fomentar en el aula que el alumno no pueda pasar una página si no ha conseguido alcanzar un significado con relativa claridad. (También aplica para el profesor).
Ejercitar la lectura, como una opción inteligente, difícil, exigente, pero gratificante.
Divertirse explicando.
3. ¿Qué hacemos para reconocer el avance de los alumnos?
Evaluaciones (autoevaluaciones, coevaluación y heteroevaluación).
Cuestionarios.
Retroalimentación escrita u oral.
Los saberes de mis estudiantes
Módulo 2. Planeación, mediación pedagógica y estrategias didácticas
Unidad 1. Diagnóstico socioeducativo/ Semana 2. Saberes disponibles
Actividad 2.1: c) Elaboración de un texto
LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES
Los datos que arrojó el diagnóstico de los estudiantes del Colegio de Bachilleres de mis grupos de primer año son bastante interesantes porque existen alumnos que conocen bastante sobre las herramientas de internet, intercambian y distribuyen información, aunque son los menos, y por otro lado, la mayoría apenas conoce cómo obtener datos, música o fotografías, esto indica que es una comunidad con características que van de polo a polo: saben mucho o sólo saben lo básico hasta nada.
Lo que nuestros estudiantes hacen en internet
Primeramente, la acción más representativa como uso de la media de los alumnos es mantenerse en contacto por correo electrónico y luego los pocos, que conocen más de la red, conviven a través de las redes sociales.
Consideran que sí es importante su uso, quienes no cuentan con una computadora en casa dicen que tienen que ir a otro lugar, como un ciber y eso es costoso para ellos.
Otros dijeron que sólo en materias como Informática trabajan con la computadora, al igual cuando hacen trabajos en Word o power point porque obtienen información e imágenes para completar sus actividades.
Los que sí usan este medio se centran en éste como reservorio, lo hacen en la casa de un familiar si no tienen la herramienta o acuden a un café internet y sólo en fines de semana envían correos electrónicos, visitan sitios que sus mismos compañeros les envían.
Por último, quienes sí saben más y usan el internet con mayor frecuencia lo hacen desde casa porque tienen el servicio con velocidad rápida. Ellos crean y producen, además de intercambiar más que datos y músicas.
Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula
a) Que haya un fin o tarea por hacer.
b) Darle seguimiento a la actividad hasta el cierre.
c) Fomentar los espacios para que se expresen.
d) Trabajo en equipo para que los alumnos que tienen más conocimiento “guíen” a quien conocen menos.
e) Producir información, intercambiarla para después distribuirla.
f) Utilizar recursos audiovisuales que complementen ciertos saberes.
g) Tener más alternativas de presentación de trabajos que no sean monótonos.
h) Conocer más acerca de esta tecnología para saber qué recursos son con los que se cuentan.
i) Diferencias entre sitios que manejan información confiable e interesante de aquellos que nos aportan nada.
j) Sugerir algunos sitios que aportan a su aprendizaje.
k) Publicar comentarios en páginas web de periódicos o revistas, escritores, bibliotecas o instituciones reconocidas.
l) Subir videos sobre exposiciones de temas o actividades que se efectúen en la escuela.
Quién va a enseñar a quién y qué le enseña
Primero, los mismos alumnos a otros, aunque también al estar frente a una computadora con internet los estudiantes solos pueden logran aprender.
Entre los mismos profesores se podrían intercambiar “tips” para que no sólo en una materia se trabaje con esta tecnología y su contenido sino que haya una relación con más asignaturas.
Inclusive, los alumnos que saben pueden enseñar al mismo profesor porque ellos son quienes están más actualizados con temas y sitios que a los mismos jóvenes les interesa.
Dónde lo harán
En la casa de algún compañero, que tomen su tiempo para explorar qué encuentran en la red.
En un cibercafé.
En una biblioteca.
En casa propia o de un familiar.
Unidad 1. Diagnóstico socioeducativo/ Semana 2. Saberes disponibles
Actividad 2.1: c) Elaboración de un texto
LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES
Los datos que arrojó el diagnóstico de los estudiantes del Colegio de Bachilleres de mis grupos de primer año son bastante interesantes porque existen alumnos que conocen bastante sobre las herramientas de internet, intercambian y distribuyen información, aunque son los menos, y por otro lado, la mayoría apenas conoce cómo obtener datos, música o fotografías, esto indica que es una comunidad con características que van de polo a polo: saben mucho o sólo saben lo básico hasta nada.
Lo que nuestros estudiantes hacen en internet
Primeramente, la acción más representativa como uso de la media de los alumnos es mantenerse en contacto por correo electrónico y luego los pocos, que conocen más de la red, conviven a través de las redes sociales.
Consideran que sí es importante su uso, quienes no cuentan con una computadora en casa dicen que tienen que ir a otro lugar, como un ciber y eso es costoso para ellos.
Otros dijeron que sólo en materias como Informática trabajan con la computadora, al igual cuando hacen trabajos en Word o power point porque obtienen información e imágenes para completar sus actividades.
Los que sí usan este medio se centran en éste como reservorio, lo hacen en la casa de un familiar si no tienen la herramienta o acuden a un café internet y sólo en fines de semana envían correos electrónicos, visitan sitios que sus mismos compañeros les envían.
Por último, quienes sí saben más y usan el internet con mayor frecuencia lo hacen desde casa porque tienen el servicio con velocidad rápida. Ellos crean y producen, además de intercambiar más que datos y músicas.
Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula
a) Que haya un fin o tarea por hacer.
b) Darle seguimiento a la actividad hasta el cierre.
c) Fomentar los espacios para que se expresen.
d) Trabajo en equipo para que los alumnos que tienen más conocimiento “guíen” a quien conocen menos.
e) Producir información, intercambiarla para después distribuirla.
f) Utilizar recursos audiovisuales que complementen ciertos saberes.
g) Tener más alternativas de presentación de trabajos que no sean monótonos.
h) Conocer más acerca de esta tecnología para saber qué recursos son con los que se cuentan.
i) Diferencias entre sitios que manejan información confiable e interesante de aquellos que nos aportan nada.
j) Sugerir algunos sitios que aportan a su aprendizaje.
k) Publicar comentarios en páginas web de periódicos o revistas, escritores, bibliotecas o instituciones reconocidas.
l) Subir videos sobre exposiciones de temas o actividades que se efectúen en la escuela.
Quién va a enseñar a quién y qué le enseña
Primero, los mismos alumnos a otros, aunque también al estar frente a una computadora con internet los estudiantes solos pueden logran aprender.
Entre los mismos profesores se podrían intercambiar “tips” para que no sólo en una materia se trabaje con esta tecnología y su contenido sino que haya una relación con más asignaturas.
Inclusive, los alumnos que saben pueden enseñar al mismo profesor porque ellos son quienes están más actualizados con temas y sitios que a los mismos jóvenes les interesa.
Dónde lo harán
En la casa de algún compañero, que tomen su tiempo para explorar qué encuentran en la red.
En un cibercafé.
En una biblioteca.
En casa propia o de un familiar.
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